Una de las cosas que mas valoro en mi vida, como todo buen ser humano, es la amistad. La amistad es pasar buenos momentos, y estar juntos en los malos. Llevarse bien, seguirse las coñas, pelearse por tonterías sin malicia. Y en general, mantener esa sensación de bienestar al estar con esas personas.
Yo no he tenido amigos de verdad durante muchos años de mi vida. Y ahora que tengo, se me sigue haciendo raro. De normal siempre parece que no me importan los demás. Que paso de mis amigos y que me la pela nuestra amistad. Pero no es así. Lo que ocurre es que no tengo costumbre. Dependo de los demás para que me lleven adelante en una amistad, porque no se actuar. No se que hacer. No se como hacer un plan de quedada. Me tendría mucho asco si se aburriesen de algo que he hecho yo. No me gusta. Pero no sé porque nunca aprendí realmente. Así que me dejo llevar en las amistades. Pero hay cosas que no soporto.
Yo tengo unos principios. Yo defiendo a mis amigos. Yo me preocupo por ellos. Pero no sé demostrar que me preocupo. Así que si me lo piden, se lo digo. Y si están mal, intento escuchar y comprender. Y ponerme en su lugar para saber porqué están así.
Ahí hay un problema:
¿Que hacer si dos amigos se pelean?
Puedo escuchar ambas partes. Puedo razonar el porque de la discusión. Puedo intentar comprender. Pero no me querré poner nunca del lado de ninguno. Porque significaría ir en contra de mis principios.
Pero eso hay gente que no lo entiende o no quiere entender.
Si no estás dispuesto a entender, no intentes juzgar. Si no estás dispuesto a tolerar, no esperes apoyo.
Y si intentas ponerme en contra de uno de mis amigos... olvídate de mi atención.
Es básicamente eso. Un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario